Los 3 Magos, Fraternidad Secreta y Filosófica

La leyenda de los Magos también tiene un lugar definido en el significado histórico de la Navidad. La palabra Mago significa *”hombre sabio.”* Los primeros Magos venían del Oriente, de los antepasados de los persas. Tenían grandes conocimientos en todas las ramas del saber vivieron muchos siglos antes de los días de Jesús. Como sabios eran conocidos, y al principio no tenían que ser necesariamente sacerdotes ni ocuparse de los ritos y ceremonias religiosas.

 

Poseían los secretos de la magia, que en la antigüedad consistía en la comprensión profunda de las leyes naturales. Así, pues, los Magos venían a ser los científicos de su tiempo.

Estudiaban los fenómenos naturales para descubrir sus causas y efectos, y aplicar las leyes al bienestar del hombre. Por eso los Magos poseían grandes poderes para efectuar curaciones. También tenían grandes conocimientos de astronomía, astrología, matemáticas, y estaban muy bien familiarizados con las filosofías principales de la época.

Los Magos pertenecían al pueblo de los medas, antecesores de los persas; ambos eran descendientes de la raza aria, que a su vez constituía una de las divisiones de la gran raza blanca. Esta gran raza estaba compuesta de una serie de tribus que se extendía a través de Europa desde el Atlántico hasta las planicies del Mar Caspio. Con el correr del tiempo se consolidaron y se volvieron a dividir; una de estas divisiones se estableció en Irán, lo cual le ha valido el nombre de Irania o *Aria. *Esta palabra significa que es de origen noble. La otra división de la raza aria pasó al valle del Río Indo, y son los antecesores de los hindúes de hoy día. La palabra *magos *es probablemente de origen ario.

La fama de los Magos se extendió por todo el mundo antiguo, junto con el relato de sus poderes extraordinarios. Se les conocía como profetas e intérpretes de los sueños. Con el tiempo constituyeron una fraternidad, un grupo secreto, con el fin de conservar la sabiduría que habían acumulado, y para transmitirla a sus sucesores oralmente. Nadie podía entrar en su grupo a menos que demostrara sin lugar a dudas su capacidad y vocación. Entonces, comenzaron a ejercer una poderosa influencia política como consejeros religiosos. Como grupo político-religioso eran tan importantes en su tiempo, en el poder que ejercían sobre los gobernantes, como lo han sido los jesuitas en épocas más recientes. Los Magos siempre estudiaban las estrellas.

Este grupo de iniciados (se han resumido en tres sencillamente porque ese número simboliza una multiplicidad), es originario de Oriente. Ya sabemos por el simbolismo masónico, heredado del hebreo, que el Oriente simboliza el estado primigenio de pureza, perdido en la Caída del Hombre. De hecho, este planteamiento es semejante al que plantea el Arco Real, donde una terna de Sobrestantes (capataces), igualmente fuera de su patria, busca la Regeneración para regresar a su tierra natal.

Los Magos siguen la estrella que les dirige al Salvador, aunque no saben cómo encontrarle, de modo que cometen el error de dirigirse en primer lugar a buscar la ayuda del poder político, encarnado en Herodes (aunque de un modo distinto, la posibilidad de extraviarse y no reconocer dónde está la Verdad queda plasmada en el Grado, previo al Arco Real, de la Marca, donde a los tres Sobrestantes les es presentada la Piedra Angular, pero al no ajustarse a la Escuadra y no llevar marca de cantero -es decir, no es de factura humana- no saben reconocerla y la juzgan inútil, de forma que la Piedra Angular es arrojada a la escombrera, siendo únicamente cuando el Maestro de Obras interviene cuando se percatan de que esa era la Clave que necesitaban para construir el Arco Real, tras lo cual buscan en la escombrera hasta recuperarla).

Cuando los Magos informan a Herodes de que están buscando al Rey de los Judíos, este se siente amenazado; pero el poder terrenal por sí solo tampoco sabe dónde encontrar al Redentor, del mismo modo que ignora las circunstancias en que nace esta necesidad del alma, y por ello convoca a los Iniciados a su presencia para que le expliquen el momento en que nace la estrella. Finalmente apela a la Fe (sacerdotes y escribas), quienes sí son capaces de ofrecer las respuestas buscadas acudiendo a los Textos Sagrados.

El poder terrenal, con engaños, intenta aprovecharse de la ayuda de los Magos para destruir al Niño. Los Iniciados le localizan siguiendo la Estrella, y le regalan oro, incienso y mirra, (símbolos de realeza, divinidad y humanidad).

Los Magos, una vez que han encontrado al Salvador, pueden por fin retornar a su tierra de origen, y vuelven a Oriente, pero teniendo cuidado de evitar al poder político (el ángel les avisa en sueños de que no regresen a donde está Herodes), el cual desea exterminar a toda costa lo que el Salvador representa.

Finalmente, el poder político, ante la imposibilidad de asesinar al Salvador, desata toda su furia y absoluta falta de escrúpulos con el fin de intentar destruir a un enemigo al que por su naturaleza nunca podrá controlar.

Esta lucha entre el poder político y lo espiritual es lo que hoy en día va carcomiendo la masonería, puesto que existen personas que solo se inician a fin de satisfacer necesidades adquisitivas y no en pulir su piedra bruta. El ejemplo impuesto por los Tres Sabios es aplicable hasta estos tiempo, la masonería tiene que regresar a su estado puro y para ello tenemos que escuchar a ese mismo ángel que les hablo a ellos “No vayan junto a Herodes”.Herodes para nosotros representa la tentación del poder ya sea político o económico los cuales no son de importancia para un verdadero masón puesto que nublan la mente y detienen así el crecimiento interior con un falso crecimiento exterior.

…No cambiemos la Luz de la sabiduría por banalidades…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *